martes, 30 de diciembre de 2014

Para Gonza, que lucha con su cuerpo cada dìa. Para Celes, que lucha con su alma...

Se desliza,
se deshace,
como miel en la boca.

Se escurre,
desaparece,
como el tiempo que jamàs detiene su pasar.

Se desarma,
se desvanece,
como la nieve tocada por los rayos del amanecer.

Avanza,
se precipita,
como una piedra que baja velozmente la montaña.

Se destruye,
se construye,
como un ser humano transitando la vida.

Se arma,
se desmonta,
como el silencio que precede a la tormenta, al huracàn.

Se siente,
en cada folìculo,
en cada verano.

Se resiente
en cada herida.

Se presiente
en cada paso perdido,
en cada mirada encontrada,
en toda palabra que no cae olvidada en el pozo del ayer.

¿Adivinaste?
si,
es el presente.
Tu presente,
que late fuerte en tu alma
y se desprende de vos,
como piel seca
a cada instante.

Clara

 Gracias, Ber, por prestarme tu foto...