martes, 3 de diciembre de 2013

La chica gordita del aviso

Quienes me conocen desde hace más de una década, recordarán que hubo un tiempo (lejano) en que admiré a cierto periodista que comenzó su carrera en los medios a los 14 años, pero antes, durante su trayecto por la escuela primaria, ante la tarea de elaborar una biografía del escritor Conrado Nalé Roxlo, a él se le ocurrió  llamarlo por teléfono y hacerle una entrevista.
Anoche le dedicó, sarcásticamente, el premio que recibió, a "la chica gordita del aviso".
Acabo de escuchar el audio de un reportaje a la actriz Paola Barrientos,
destinataria de la dedicatoria. Ella comentaba su extrañeza por el gesto. 
Más allá de la anécdota, me quedé pensando de qué manera muchas personas, en diversos ámbitos, cuando quieren manifestar su enojo, disconformidad, con intención de agraviar, califican a una mujer como "esa gorda". 
Por supuesto que en ese caso puntual hay además ninguneo. Porque a los dos hombres a quienes también se refirió  los llamó por sus nombres y apellidos.
Me parece que a las mujeres gordas como yo nos duele más no encontrar qué ropa ponernos —porque no hallamos talles especiales en los negocios, o debemos pagarlos más caros, justamente por eso— que ser objeto de burla o aversión. También el hecho de contar en nuestro haber con medio siglo de existencia nos posibilita poner límites en la medida en que nos afecta la mirada de los otros, e incluso ser más críticas con nuestra imagen, que lo que pueden llegar a decirnos. 
El tema, entonces, pasa, según entiendo, por "la chica gordita". Me quedo pensando ¿por qué un comunicador maduro precisa ningunear a una joven y talentosa actriz?  ¿Qué pensamientos pasan por las mentes de los aplaudidores? ¿No son ellos padres, tíos, hermanos o amigos de mujeres jóvenes o chicas adolescentes? ¿Los atemoriza la juventud o una mujer que no responda a los estereotipos de delgadez extrema? ¿Tan vacíos estamos interiormente que sólo vemos el físico? ¿Con qué autoridad le pedimos a los más chicos que no discrimen, cuando los adultos nos valemos de la discriminación para dar cuenta de nuestras inseguridades?

domingo, 10 de noviembre de 2013

Canciones de tiempos pasados

En mi adolescencia no me perdía las telenovelas de Alberto Migré. Hubo una época en que televisaban una los martes y otra los viernes. Sumado al fanatismo por las canciones de Julio Iglesias y a la lectura de las clásicas novelas como María (de Jorge Isaac, que aclaro, por las dudas, llegó a mis manos en el siglo siguiente a su publicación) hacía un combo bien interesante de empalagoso romanticismo.
Los boleros estaban desde la infancia, cuando vivíamos en la chacra y con mamá y mis hermanos entonábamos los clásicos del Trío Los Panchos: Perfidia, El reloj, Nosotros.
Armando Manzanero —y su Contigo Aprendí, Esta tarde vi llover, Puedo morir mañana, Somos novios y otros tantos que pasaron del vinilo al cassette, del tocadiscos al walkman con parlantes—  me acompañó en el último año de secundaria y, en una segunda etapa, años después, cuando ya había empezado a trabajar como administrativa y encontré Las canciones que quise escribir. Lo sigo prefiriendo como autor, igual me sucede con Chico Novarro: Cuenta conmigo y  Algo contigo, en sus diversas versiones, podría escucharlas todos los días.
Ayer, haciendo zapping, en Gracias por venir, gracias por estar, por  Telefé,  tuve la oportunidad de apreciar a Marilina Ross. Habló del exilio en España, la tierra de su padre.  "A mí me amenazaron de muerte en 1974. Estaban muy mal informados, yo nunca fui marxista, siempre fui peronista. En ese entonces no se podía pensar. El exilio que me tocó vivir es lo más parecido a la muerte, tal vez peor. Me dio pánico tener que exiliarme" narró en un momento conmovedor.
Antes, había cantado el tema  Quereme de la telenovela de Migré "Piel Naranja" que protagonizara. Y más tarde, junto a Marian Farías Gómez, interpretó Serenata para la tierra de uno, acompañadas al piano.
Recordé otra de sus canciones ¿Dónde está mi príncipe, mamá? Parafraseando a mi tocaya Silvina Garré: "Para los románticos, como yo", dejo el video que edité en 2011.



sábado, 31 de agosto de 2013

La fantasía del reencuentro

“Yo creo que no hay reencuentro. Que el reencuentro no existe, es una ilusión. Nunca regresamos al lugar de donde hemos partido. No sólo porque uno se modifica, sino porque el lugar se modifica y se traslada. Así que los reencuentros son una falsedad. 
Cuando nos juntamos con los compañeros del colegio, en realidad, estamos llevando adelante la fantasía de que uno sigue siendo el mismo, de que hay una continuidad del sujeto. Y yo creo que esto no sucede. Los reencuentros de compañeros son reuniones entre perfectos extraños. 
Y con las novias sucede lo mismo. Eso suele producir el siguiente resultado: Si le gustás, la dama tiene un pretexto para acercarse. Si no le gustás, es inútil que cantes todo el repertorio de Pedro Vargas”.
 Alejandro Dolina 


jueves, 15 de agosto de 2013

Solamente me dijo que no

"Yo no quise lastimarte, solamente te dije que no.
No estarás acostumbrada a sentirte rechazada,
OK perdón, fue sin querer..."

Calamaro canta OK perdón y pienso de qué modo sentirme rechazada pudo hacerme cambiar objetivos, asumir desafíos, intentar nuevos rumbos.
La palabra despecho (malquerencia nacida en el ánimo por desengaños sufridos en la consecución de los deseos o en los empeños de la vanidad) acá no aplica, o sí.
Algo de la vanidad se pone en juego, ¿por qué este hombre no me eligió a mí? ¿En qué momento se decidió por otra? Y cuál fue el momento en que me di cuenta de que las ilusiones se habían agotado, dando lugar a la aridez, a la desolación. 
¿Enfrentar realidades?, me escribe un amigo. Es una opción válida, encauzar las energías hacia el trabajo, desde una perspectiva distinta, sin demasiado razonamiento, como una forma de salir corriendo sin moverse del lugar físico. Recurrir a los afectos, modificar rutinas, ponerse metas realistas que tengan más que ver con intereses, esfuerzos y hasta méritos propios que con la esperanza de que el otro venga a llenarnos el alma, a otorgar sentido a nuestra existencia. Sentirse rechazada puede ser un motor potente de crecimiento. El tema termina con la frase: “Igual somos amigos, porque para enemigos, hay un montón de gente…”. Bueno, tampoco tanta evolución...

domingo, 28 de julio de 2013

Para ser feliz...

“La gente busca la felicidad donde no la puede encontrar. Para ser feliz, antes hay que conocerse, y sobre todo, aceptarse”. 

Con la extraordinaria actuación de Catherine Frot, en el personaje de Odette Toulemonde, esta película dirigida por Éric-Emmanuel Schmitt tiene los ingredientes necesarios para llenarnos el alma a los románticos. 

Con un final (para mi gusto) innecesariamente fantasioso el film, estrenado en 2007, brinda la ocasión de preguntarnos acerca de la felicidad. 
Una escena para destacar, con un diálogo memorable: 

1:14:55 http://youtu.be/xFuq5ypbyHY?t=1h14m55s


Odette – No quiero acostarme con Usted porque no voy a vivir con Usted. En mi vida solo está de paso. Tal como entró en ella se marchó.

Balthazar – Sin embargo, he vuelto.

Odette – Sí, pero volverá a marcharse. Además la edad, París, Charleroi, el dinero, la falta de dinero… Es imposible. Podemos cruzarnos, pero no reencontrarnos.

Balthazar – Sin embargo, la necesito muchísimo.

Odette – Lo sé.

Gracias a mi amigo Vladimir por la recomendación, ideal para una tarde de domingo. La película completa: Odette, una comedia sobre la felicidad


domingo, 14 de julio de 2013

Todos son Vos

“Siempre fuiste mi espejo, quiero decir que para verme tenía que mirarte” 
Julio Cortázar 

Y cada uno sos vos. Tu mirada oscura, la cuidadosa selección de tus palabras, la sonrisa tímida. El humor, rozando apenas a la ironía. La sencillez, tan incompatible (o no) con la aparente simplicidad fundada en el conocimiento. Los libros, los autores, las músicas. El amor a la familia, ese dejo de niño consentido, cierta ternura. Algún gesto, un malhumor reprimido por la huella de una educación rigurosa, de llamados de atención que no permitían exabruptos. Jamás una grosería, una desconsideración. Todos son vos. Van transitando por mi vida, dialogamos, acordamos o debatimos. Los encuentro atractivos. Y, siempre, en algún momento, aparece ese “déjà vu”, ese sentimiento de extrañeza ante lo conocido, lo vivenciado… La melancólica certeza de que nunca volverás a ser mi espejo. Ya no.

sábado, 22 de junio de 2013

Un tiempo para desvirtualizar

 Desvirtualizar no es el término preciso para describir el encuentro. Nos conocimos, la mayoría de nosotros, trabajando en la escuela. Sin embargo, los distintos horarios de las actividades cotidianas, los compromisos familiares y, últimamente (y con mucha alegría) las relaciones de pareja que establecieron algunos de ellos, hizo que pasara un tiempo sin reunirnos. El motivo que generó "la juntada" fue festejar mis cinco décadas. Sin formalidades ni preparativos, mensajes de texto y en Facebook fueron suficientes para quedar a la tardecita del día de la bandera. No hubieron dispositivos tecnológicos mediando, sino el mate amargo que circulaba, algún capuccino, agua mineral. El protagonismo culinario lo adquirieron la torta de los 80 golpes de Vlady, la pasta frola elaborada con dulce de membrillo casero de Fer, los pastelitos, los alfajorcitos de maicena, unas masitas secas. Quizás faltó el chocolate caliente para terminar de dar un toquecito criollo a la degustación.
Lo cierto es que resulta necesario, cada tanto, apagar los celulares (salvo para registrar la mesa dulce), olvidar la cámara fotográfica en la cartera (¡ay, Moni!), dejar el Facebook para luego, y compartir las risas, mirarse a los ojos, observar atentos a que Ana no se decidiese a parir ahí (Thiago se movía dentro de su panzota), escuchar las voces, las entonaciones, advertir los gestos. El mundo virtual tiene muchas ventajas en cuanto a facilitar la comunicación. Pero, ¡qué maravilloso es encontrarse en la presencialidad de los abrazos! ¡Gracias, Amigos por las horas compartidas! ¡Se los quiere!

lunes, 27 de mayo de 2013

Texto para un blog


Usted procure organizarse un tiempo y pensar en qué escribir. Luego tome algún Word que tenga mano y comience tipeando una frase típica que diga algo así como la “la vida es…”. Critíquese a sí mismo y borre lo escrito. Busque al niño, aquel de la terapia psicoanalítica o al de los monigotes sin cuello, e impúlselo a reír, llorar o simplemente a gritar por la necesaria catarsis de cada día.
De igual manera escribirá algo típico y ya no se critique por eso, simplemente permítase jugar.
La vida es una sopa de zanahorias tomada con amor, la palabra de una amiga y una receta sin terminar, los aprendizajes cotidianos, las horas que a veces pasan demasiado rápido, el campo, la flor, el poema, el cumple de mi mamá el martes, las esquelas del amor en fibra azul, la escuela, los enojos, la tierra debajo del armario, las caricias a medianoche, el blog, el precio del arroz y la brisa suave de las siestas que evocan la infancia. Nada es nuevo, la mirada y la emoción son nuevas, allí está la búsqueda y el sentido quizás.


Gracias Silvina por invitarme a participar. 

Buena relación con las redes

Primero, gracias por permitirme compartir este espacio donde seguramente, además de hacer catarsis, aprenderemos todos de todo lo que hacemos en estos contactos virtuales.
La verdad que  a veces me encuentro sorprendida por la negación de integrar a la vida social y laboral, el uso de estos sitios. Considero formidable estos espacios virtuales para llegar a más gente y poder compartir lo poco o mucho que sabemos con otros, y que los demás puedan participarnos de sus saberes para crecer juntos y cambiar los ámbitos en los que desarrollamos nuestra vida.
Lo que puedo aportar para esto es mi buena relación con las redes. Uds. dirán ¿de qué se trata esto? Simplemente de eso, buenas relaciones: respeto por las otras personas que leen, aceptación de opiniones, buen vocabulario hasta con los amigos y parientes, cero agravios, buenos consejos, seriedad en los contenidos que se publican, darle importancia al que participa, y sobre todo investigar con quienes nos conectamos como dice la nota anterior, e ideas, ¡¡¡IDEAS!!! Porque muchas veces se utilizan para criticar negativamente sin hacer una sola propuesta, se pinta todo negro y nada se puede cambiar.
Estoy convencida que todo parte de las buenas relaciones, y que debemos comenzar a darle usos útiles que mejoren nuestro bienestar mental /espiritual, creando fuerzas para la acción concreta.

Lourdes

sábado, 25 de mayo de 2013

Un perfil no es una persona

Cuando aceptamos la invitación a ser amigos en la red social Facebook debemos considerar que un perfil no siempre es una persona. ¿Cómo? Para crear un perfil se necesita una cuenta de correo. En consecuencia, ese perfil puede estar administrado por una o varias personas que conozcan la cuenta de correo y la contraseña. Asimismo, una misma persona puede crear y administrar varios perfiles. ¿Entonces? En el momento de aceptar una invitación e interactuar, tengamos presente que existe la posibilidad de compartir información, datos personales, lugares, actividades, vínculos, comentarios, gustos,  con seres desconocidos e inclusive con perfiles falsos. ¿No te ha pasado que has mantenido contacto virtual con alguien a quien considerabas atractivo por su foto de perfil y terminó siendo la imagen de un actor o cantante? Y eso, siendo muy burdo.  Pero, ¿si no reconozco al artista? Al actor o cantante me refiero. Si surge alguna duda en relación con la imagen, puedo ir a Google imágenes y confrontar la foto previamente descargada.
Tomemos el ejemplo del señor que tímidamente esboza una sonrisa. Me envía una invitación, la acepto. Intercambiamos mensajes. Y hay algo que me genera una duda, algo que no me resulta creíble. Pasos a seguir. Suponiendo que no tengamos contactos en común para preguntar. Una opción: descargamos su foto de perfil. Vamos a Google imágenes. 
Clic en el ícono de la camarita.
Dos opciones: pegar la URL de la imagen y cargar una imagen. Elijo la última.
Le doy clic en Examinar.
Se abre una ventana y muestra las imagenes guardadas en la PC. Selecciono la foto del señor en cuestión que descargué anteriormente. Clic en Abrir.

Bueno, ¡sorpresa! o no tanto. La foto es del actor francés Jean-Hugues Anglade.


Ahora, ¿qué hago? Cada una elegirá el camino a seguir...

jueves, 23 de mayo de 2013

¡Animate!

Hoy recibí la devolución del trabajo final de un módulo de la Especialización que estoy cursando. La tutora, después de referirse a la propuesta presentada y otros aspectos específicos de la cursada, expresa: "Sé que no nos conocemos personalmente pero después de leer tu trabajo, me cuesta imaginar que te cueste ir del “pensamiento a la acción”. Tenés todas las posibilidades para hacer de tus pensamientos acciones concretas: ¡animate, arriesgate, hacelo! A veces no hay más obstáculos que uno mismo (lo sé por experiencia). Confiá en vos: ¡estoy segura que el éxito es tu meta!"

Me parecieron lindas palabras para compartir, junto con un video que edité, tiempo atrás: "Y me digo que puedo, como en una constante, y me muero de miedo, pero sigo adelante".



martes, 21 de mayo de 2013

¿Por qué?

Este blog pretende ser un espacio para narrar momentos, historias mínimas. El por qué del título, porque me cansan las actitudes de desdén de las personas, que no son capaces, simplemente,  de llamarte con el nombre que tu madre eligió con esmero y cariño, y que, en cierta manera, te define.